Tom:
¡Qué vista, Alex! Creo que desde aquí puedo ver mi casa.
Alex:
Tom, estamos en Perú. Tu casa está a miles de millas de aquí.
Tom:
Oh, cierto. Pero con un buen telescopio, todo es posible.
Alex:
Si tú lo dices. Solo no tropieces con tus propios pies mientras miras.
Tom:
Hablando de tropezar, ¿te has revisado los cordones? La última vez casi te caes por una colina.
Alex:
Hoy los tengo doblemente atados. ¡La seguridad es lo primero, ¿no?!
Tom:
Claro. Mientras no terminemos haciendo volteretas por Machu Picchu.
Alex:
¡Eso sí que sería una foto de vacaciones interesante!
Tom:
Prefiero mantener mi dignidad intacta, gracias.