Clara:
¡Javier, no puedo creer que finalmente estamos en un partido de fútbol real en Colombia!
Javier:
¡Lo sé, Clara! Me siento como Messi en un campo lleno de aspirantes a Beckham.
Clara:
¿Recordaste traer los boletos esta vez?
Javier:
Eh, sobre eso... puede que los haya dejado en el hotel. ¡Es broma!
Clara:
¡Eres imposible, Javier! ¡Hasta el árbitro podría contar con mi ansiedad!
Javier:
Tranquila, los tengo justo aquí en mi calcetín de la suerte. ¡Los boletos están a salvo!
Clara:
Eso es extrañamente tranquilizador. ¿Calcetín de la suerte, eh?
Javier:
Sí, lo he usado en cada partido desde que marqué un gol por accidente cuando tenía 10 años.